Cuánto tiempo es bueno que tu hijo juegue con videojuegos

13-mar-2018 9:10:00 / POR Instituto Real de San Luis

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Es un hecho que uno de los principales motivos de discusión en los hogares entre padres e hijos es el tiempo empleado para las distintas actividades de la jornada. Normalmente, los hijos llegan a casa con toda una tarde por delante que tienen que aprender a administrar.

Cada uno tendrá una rutina marcada por unos tiempos previstos: cena, estudio, entretenimiento, ordenar la habitación, bañarse cuando son más pequeños, ayudar en labores de la casa, etc.

En la medida en que van creciendo, cada intervalo de tiempo va cambiando. Los mayores necesitarán más tiempo para estudiar, los más pequeños necesitarán más tiempo para jugar porque tienen menos deberes.

Desde que llegan a casa hasta que se van a acostar, los hijos deben aprender a organizarse y para aprender a veces necesitan una pequeña ayuda. Los padres deben ayudarle a entender que lo primero son sus responsabilidades y necesidades, y que el descanso también es importante, pero cada actividad tiene sus tiempos.

Hacer deporte es muy sano, pero si se cae en un exceso de actividad física el cuerpo se agota y deja de rendir. Leer es una actividad excelente, pero por mucho que esté “enganchado” a un libro, no puede quedarse leyendo durante toda la noche. Ver una película puede ser muy edificante, puede hacer pensar o descansar, pero tiene un tiempo determinado.

¿Existe alguna actividad capaz de reunir estas tres características en las que se realice actividad física, sea tan atractivo como el mejor libro y sea edificante o incluso que haga pensar? La respuesta es sí: un videojuego —un buen videojuego— puede hacer eso.

Pero al igual que el deporte, la lectura, el cine o el estudio tienen sus tiempos y plazos, los videojuegos también. Se dice pronto, pero la cuestión de fondo es más relevante de lo que pudiera parecer, ya que es un hecho que las discusiones entre padres e hijos en el uso de los videojuegos ronda mucho más en torno a las medidas de tiempo que a los contenidos del juego.

Por tanto, es necesario tener algunos patrones a la hora de establecer horarios para los videojuegos y lo que es quizás más importante: los niños y adolescentes deben tener un horario completo y bien definido, que de hecho suele evitar la mayoría de estas discusiones.

Por lo general cualquier juego tiene una duración propia. El tiempo necesario para terminar la historia abarca desde varias horas hasta meses para completar el juego. Teniendo en cuenta esto, podemos centrarnos en el tema en cuestión: ¿cuánto tiempo es bueno dedicar a jugar con videojuegos? La respuesta es: depende.

Depende si tu hijo ha cumplido antes con el horario previsto (los deberes del colegio, las obligaciones que tenga que hacer en casa, etc.) y con la época del año, porque no es lo mismo jugar en vacaciones de verano que en semana de clases. 

Hay muchos depende, pero quizás el más interesante de todos es que depende también del propio videojuego. Precisamente por la dinámica del juego hay que tener en cuenta lo importante que es “jugar con la atracción”. Para entendernos: los videojuegos atraen mucho y, por lo general, están muy bien hechos. Son como las buenas novelas o las series de televisión.

Cuando el juego es atractivo durante los primeros minutos, el jugador suele experimentar una emoción muy fuerte; se convierte en el protagonista de una historia, y se le propone un reto: desde salvar a una princesa en apuros hasta acabar con un escuadrón de robots enemigos, pasando por encontrar un tesoro o meter una canasta en el último segundo. Y cada vez es más difícil cumplir los objetivos.

Por eso mismo, para dominar un juego es necesario invertir mucho tiempo: horas. Pero muchas horas de juego pueden resultar incluso aburridas. ¿Cuál es el problema? Pues que el juego es atrayente en la medida en que me dejo sorprender.

Por eso, jugar más de una hora seguida puede ser perjudicial… ¡hasta para el propio juego! En cambio, mantenerse en esa franja invita a mejorar como jugador y te deja con ganas de querer jugar más en el futuro. Viéndolo por otro lado, dedicarle menos tiempo al videojuego puede resultar hasta una pérdida de tiempo en sentido estricto.

Obviamente depende del tipo de contenido (de su categoría: deporte, aventura, combate, rol…), pero por lo general, un juego de consola suele requerir un cierto empeño y pocos minutos no bastan para triunfar.

Proponerle a nuestro hijo jugar a un videojuego para interrumpirle después de 15 o 20 minutos porque la cena ya está lista, es casi tan injusto como pedirle al marido que deje de ver el partido de fútbol cuando su equipo está perdiendo en el medio tiempo, o como pedirle a la esposa que no acabe de ver la película o serie a la que le falta media hora.

Los videojuegos también requieren horas y por eso hay que saber decidir cuándo es bueno dedicárselas, eligiendo bien el día y el momento. Resulta clave saber fijar reglas de tiempo, saber vivir un horario.

Es necesario que tus hijos aprendan a realizar sus deberes, aunque cueste un poco de trabajo. Y esto lo pueden aprender, además, jugando con videojuegos a su debido tiempo.

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Escrito por: Ing. Fernando Chávez Leyva

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Topics: Educación en valores